Stalingrado y su última batalla.

   Se han cumplido 75 años de la batalla de Stalingrado, la más importante de la Segunda Guerra Mundial y para muchos historiadores, la batalla más crucial de toda la historia de la humanidad.

A LAS PUERTAS DEL CÁUCASO: A principios de mayo, el undécimo ejército alemán comenzó una campaña orientada a la conquista de Crimea (con su importante puesto de Sebastopol a orillas del Mar Negro) y de la estratégica península de Kerch. El ejército B lanzó su ofensiva el 28 de junio. El 6 de julio, tras una encarnizada lucha, cayó Voronezh; y al día siguiente, dos ejércitos acorazados (segundo y cuarto) se unieron al sexto en el sur de Voronezh. Después, el 6 de julio, el ejército A avanzó hacia el este y atacó la disgregada defensa enemiga. sin embargo, antes de que ambos grupos de ejércitos culminasen la fase siguiente del plan y se reunieran en la curva del Don, Hitler cambió de planes. El 13 de junio ordenó al ejército A trasladarse al sur y cruzar el Don al este de Rostov, puerta del Cáucaso. El ejército B se dirigiría a Stalingrado. El Führer concebía otra audaz campaña.

LA MANO INVISIBLE ALEMANA: En un primer momento, la nueva estrategia constituyó un éxito considerable. Rostov cayó el 23 de julio y el ejército A prosiguió hacia el sur. El 29 de julio, las fuerzas de List cortaron el ferrocarril del Cáucaso y a finales de agosto se hallaban al pie de la cordillera. En el acceso a las montañas, sin embargo, encontraron fuerte resistencia: las vituallas, además, llegaban con grandes retrasos. El 9 de septiembre Hitler prescindió de List y tomó personalmente el mando del ejército.

Imagen relacionada

La toma de Stalingrado, que en un principio se había concebido como acción subordinada a la ofensiva del Cáucaso, ocupó paulatinamente toda la atención del Führer. La ciudad, que ostentaba el nombre del cruel dictador soviético, se hallaba a la orilla occidental del Volga. Durante la Guerra Civil de 1920 había sido escenario de una victoria del Ejército Rojo a las órdenes de Stalin. Ahora constituía un emporio industrial con más de medio millón de habitantes.

El hecho de que Stalingrado fuera un centro industrial, en un principio, no atrajo la atención de la Wehrmacht. No obstante, la ofensiva de los nazis sobre el Cáucaso en el verano de 1942 se vio retrasada, interrumpida por los soviéticos, reforzándose desde Stalingrado.

Es por ello que Hitler decidió atacar la ciudad, y acabar con la amenaza.

Descenas de trabajadores vivían en el norte de la ciudad junto a las fábricas de cañones y de tractores, las industrias químicas Lazur y la planta metalúrgica Octubre Rojo. Al sur se hallaban los distritos residenciales, los silos y almacenes.

Imagen relacionada

En el centro se distribuían los comercios, las oficinas, la principal estación de ferrocarril, que unía a Moscú con el Cáucaso, y el muelle de transbordadores que comunicaba la ciudad con la orilla oriental del Volga.

Durante un mes la ciudad se había estado preparando febrilmente para el ataque alemán. Stalin ordenó que la ciudad se mantuviera firme y envió una autoridad militar para organizar la defensa. Mujeres, niños y ancianos fueron evacuados a lugares seguros y se fortificaron los accesos a la ciudad. A lo largo del río se instalaron apresuradamente piezas de artillería, aeródromos y depósitos de provisiones.

Imagen relacionada

La ofensiva comenzó el 23 de agosto con una terrible incursión aérea que redujo a ruinas gran parte del centro de la ciudad.

Al día siguiente, la artillería bombardeó las posiciones soviéticas de la zona norte y al tercer día los alemanes atacaron por el sur. Simultáneamente, el sexto ejército, al mando del general Von Paulus (ascendido después a mariscal) comenzó a cerrar el cerco.

Tras una serie de acciones dilatorias, el sexagésimo segundo ejército soviético, mandado por Vasily Chuikov, se replegó sobre Stalingrado el 29 de agosto y afianzó sus posiciones. Su inteligente general dividió a los hombres en pequeños grupos de asalto y los distribuyó por la ciudad en lugares estratégicos. También dispuso una línea de transbordadores y organizó un eficaz sistema de pequeños puentes a lo largo del río Volga.

Resultado de imagen para stalingrado

Durante todo el asedio, estas comunicaciones proveyeron a la urbe de alimentos, municiones y refuerzos bajo el incesante fuego enemigo. Los éxitos de Chuikov, sin embargo, se debían ante todo a la entrega absoluta de sus tropas.

Resultado de imagen para enemy at gates

Cuando a mediados de septiembre los soldados de Paulus entraron en la ciudad hallaron una dura resistencia.

Desde las ventanas de los edificios, desde las madrigueras abiertas en los escombros, desde los puentes del río, eran rechazados implacablemente por descargas de fusilería.

Resultado de imagen para stalingrado

Por la noche, los francotiradores se deslizaban por alcantarillas y galerías subterráneas y tomaban nuevas posiciones. Por primera vez en la guerra, los alemanes se vieron comprometidos en una lucha que era preciso ganar calle por calle, casa por casa, habitación por habitación. Los tanques quedaban bloqueados por las ruinas y las incursiones aéreas ponían tanto en peligro a los alemanes como a los rusos. Las víctimas en ambos bandos alcanzaron 60%.

Resultado de imagen para stalingrado

El progreso era doloroso y lento. A mediados de octubre, el ejército de Paulus había roto las defensas soviéticas en tres distintos frentes de puente; pero el enemigo mantenía firme el resto de sus posiciones. Entre tanto, en el exterior, las tropas del Ejército Rojo mandadas por Zhukov, autor principal de la victoria soviética en Moscú, preparaban una (contra) ofensiva en gran escala.

Resultado de imagen para stalingrado

Resultado de imagen para Vasily ChuikovPero el teniente general soviético Vasili Chuikov tenía sangre fría y conocía bien al enemigo. Sabía que los alemanes manejaban una fuerza aérea muy potente. Entonces, ordenó al ejército rojo combatir cuerpo a cuerpo. La distancia era tan corta que los nazis no se animaron a bombardear para no matar a sus propios soldados.

Resultado de imagen para enemy at gates

El plan de Zhukov consistía en atravesar los flancos del ejército alemán al norte y al sur de Stalingrado y atrapar al sexto ejército dentro de la ciudad. Tropas complementarias atacarían los frentes alemanes en el alto Don y proseguirían después hasta Rostov, mientras otras fuerzas contraatacaban en el Cáucaso.

Resultado de imagen para enemy at gates

LA MANO INVISIBLE: Pero Stalin era un estratega nato. Para debilitar la moral, el comandante de la Unión Soviética mandó a colocar altoparlantes en la ciudad. ¿Qué sonidos reproducían? El continuo tic-tac de un reloj que presionaba a los soldados y les recordaba el poco tiempo que les quedaba, junto a un mensaje amenazante: “Cada 7 segundos muere un soldado alemán en Stalingrado”. La desesperación se propaga entre las tropas nazis.

Resultado de imagen para enemy at gates

El miedo paralizaba a los germanos. Estaban atrincherados, bien escondidos y no querían salir. Entonces, el ejército rojo sacó otro az de su manga: crearon siluetas de metal con forma de soldado. Los alemanes disparaban y salían a comprobar su tiro. Cuando quedaban expuestos, los famosos francotiradores rusos los tomaban por sorpresa.

Resultado de imagen para enemy at gates

EL CONTRAATAQUE: El 19 de noviembre, Zhukov emprendió su ofensiva con un millón de soldados y quebrantó fácilmente los débiles flancos alemanes, defendidos por inexpertos reclutas rumanos, y el 23 de ese mes rodeó en Stalingrado al sexto ejército alemán. El día anterior, Paulus quiso salir de la ciudad con sus 285,000 hombres, pero Hitler se lo impidió. El Führer había recibido seguridades del mariscal Hermann Goering, quien se comprometía a abastecer por aire las tropas de Stalingrado a razón de 600 toneladas de avituallamiento diario. De hecho, la Luftwaffe solo consiguió hacer llegar diariamente a las tropas de Paulus unas 70 toneladas.

Resultado de imagen para SUMINISTRO aéreo stalingrado

MÁS NECESIDAD AGUDIZA EL INGENIO: La batalla estaba por terminar. Entonces Hitler envió suministros a sus tropas por aire en busca de dar vuelta el resultado. Era su último manotazo ahogado. Los soviéticos también tenían una estrategia para vencer a los alemanes. Tiraron bengalas y confundieron a los pilotos que interpretaron la señal como propia. Así fue como los suministros terminaron en manos rusas.

Resultado de imagen para SUMINISTRO aéreo stalingrado

LA BATALLA POR LAS RUINAS: Las ruinas fueron utilizadas por los defensores para esconderse y moverse de un lado a otro. Los alemanes, acostumbrados a grandes batallas en campo abierto, perdían afectivos todos los días emboscados entre las ruinas.

DESCALABRO ALEMÁN: Las tropas germanas lideradas por Friedrich Paulus no estaban preparadas para subsistir al frío, no tenían provisiones suficientes y estaban formadas por italianos, húngaros, algunos españoles y rumanos inexpertos, aunque estos no fueron los únicos factores que los llevaron a perder la guerra. No podemos olvidarnos de las ingeniosas tácticas del ejército rojo comandado por Chuikov, Zhúkov y Vassilievski para hostigar y reducir a los germanos al punto de desestabilizar cualquier intento de contraataque.

El 20 de noviembre, Hitler colocó al mariscal Fritz von Manstein al frente del ejército del Don, formado con los remanentes del ejército B, y le ordenó que consolidase las posiciones alemanas a lo largo del río y acudiese en ayuda de la posición (todavía) estratégica de Stalingrado. El 19 de diciembre, los hombres de Manstein se hallaban a 55 kilómetros de la ciudad. El mariscal ordenó a Paulus que rompiera el cerco y saliera a reunirse con sus tropas. Mientras Paulus esperaba la aprobación de Hitler, Manstein se vio obligado a retroceder. Entre tanto, la contraofensiva soviética del Cáucaso forzó la retirada del ejército A, cuyas fuerzas a principios de febrero alcanzaron la península de Taman. De allí fueron evacuadas en avión para reforzar el ejército de Manstein.

El 10 de enero, el Ejército Rojo envió un ultimátum a Paulus (que no fue respondido) y ocupó la ciudad. Debilitados por el largo asedio y faltos de artillería por carecer de municiones, los soldados de Paulus resistieron aún sin posibilidades reales de éxito. Al cabo de 6 días perdieron la mitad de sus posiciones. El 24 de enero se vieron privados de los dos aeropuertos y, en consecuencia, de toda comunicación con el exterior. El 31 de enero Paulus capituló y dos días más tarde se vino abajo toda la resistencia germana. Los rusos cautivaron y desarmaron a 91,000 combatientes, cuanto quedaba del sexto ejército alemán.

Resultado de imagen para stalingrado

Con ocasión del aniversario, el viernes el Ministerio ruso de Defensa desclasificó un telegrama del general soviético Konstantín Rokossovski sobre el apresamiento del mariscal de campo Friedrich von Paulus, jefe del Sexto Ejército alemán, quien le regaló la pistola como símbolo de su rendición. Según esa misiva, Paulus se entregó a las tropas soviéticas junto a varios de sus oficiales a las 15.00 del 31 de enero de 1943, tras lo que Berlín ordenó el fin de las hostilidades en esa zona el 2 de febrero tras 200 días y noches de lucha sin cuartel a orillas del Volga.

Además, también publicó documentos originales sobre los dos principales héroes de aquella batalla: Yákov Pávlov y Vasili Záitsev.

Resultado de imagen para Yákov Pávlov

En el caso de Pávlov, el informe narra cómo ese sargento en compañía de tres soldados logró recuperar el control de una casa situada en un lugar estratégico desde el que se divisaba toda la ciudad y el Volga. Pávlov, que dio nombre a la famosa casa de cuatro plantas de la plaza Lenin y que se convirtió en un héroe nacional, mató a 90 soldados alemanes y resistió durante todo un mes los contraataques alemanes.

Resultado de imagen para stalingrado

Mientras, en el caso de Záitsev, considerado uno de los más legendarios francotiradores de la historia, mató con su fusil a 225 soldados alemanes entre el 10 de octubre y el 17 de diciembre de 1942.

Resultado de imagen para enemy at gates

FUENTE: Ciencia Histórica.

http://www.cienciahistorica.com/2018/02/02/batalla-stalingrado-principio-del-fin/

 

Stalingrado: 75 años de la tumba del fascismo

https://diario-octubre.com/2018/02/03/stalingrado-75-anos-de-la-tumba-del-fascismo/

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s