El segundo aire de Depeche Mode

   Terminan los años 80 * La presión del álbum Violator* Inicia la neopsicodelia * La década floja del synthpop* Aceptando la influencia de Nirvana * La Generación X y la incertidumbre de fin de siglo * La salida de Alan Wilder *  El extraño disco Ultra * Ligera decepción del álbum Exciter *Dream On y la incertidumbre del nuevo siglo * El culto es de quien lo trabaja…

LA PRESIÓN DEL ÁLBUM VIOLATOR: En Music for the Masses ya se debatía esta cuestión, el hecho de seguir siendo (medio) underground o llegar a más público.

Resultado de imagen para songs of faith and devotion

Lo malo es que muchos escuchas ocasionales de Depeche Mode no salen del Violator: sí, es un gran disco, pero hoy veo que se ha sobredimensionado (ni siquiera es perfecto técnicamente, con su sonido monoaural), al grado de que su sombra ochentera “opaca” a los excelentes Songs of Faith and Devotion y el no menos extraño Ultra.

INICIA LA NEOPSICODELIA. Los 90 son una época rara, irregular, digamos incierta: a pesar de disponer mayor información que cualquier otra década anterior, la Generación X como que no sabe dirigir su rumbo (los 90 están llenos de divorcios, por ejemplo); se dice que inicia en 1989 tras el crack bursátil (el agotamiento capitalista), otros opinan que la década arranca hasta la invasión de Irak en 1991 (Desert Storm) y hay más o menos un consenso de que los 90 finalizan con el ataque de las Torres Gemelas el 9 de septiembre de 2001 (otro símbolo del capitalismo). Y es posible, que el alcance -digamos, creativo- de la Generación X fue disolviéndose durante los primeros años del nuevo siglo.

¿Qué hubiera sido de Nirvana si Cobain no hubiera muerto (en plenitud creativa)? Son cuestiones que prefiero ya ni siquiera imaginar, bastante incertidumbre hay hoy en día.

Y una de las contradicciones de Songs of Faith and Devotion es que su apoyo técnico acepta sin tapujos la influencia del grunge (Nirvana, Soundgarden).

Claro, es muy fácil opinar a la distancia, pero era complicado lidiar a fines de los 90 (y primeros años del nuevo siglo) con comentarios tipo “DM sucks without Alan Wilder…” (“Depeche Mode apesta sin Alan Wilder...”), pero tan solo ese díptico, Songs of Faith and Devotion y el rarísimo Ultra es enorme, para cualquier grupo. A fin de cuentas uno siempre descubre cosas nuevas cuando regresa con los de Basildon.

Resultado de imagen para depeche mode exciter

LIGERA DECEPCIÓN CON EL ÁLBUM EXCITER: Bueno, The Singles 86-98 era una antología (un disco doble) y Exciter era un disco normal (digamos experimental, aún para DM), pero aún así no me dejó satisfecho. Claro, había otros grupos y géneros, DJ’s, etc. Pero ese genial sonido extraño y vanguardista de 86-98 ya no lo volví a encontrar.

Tras la ligera “decepción” del álbum Exciter, yo temía, temía realmente que ya se fuera a acabar DM, y prefería aplicar la “estrategia del avestruz” (ignorando todos esos venenosos comentarios acerca de que el grupo ya estaba acabado tras la salida de Alan Wilder). Pero aún así, Ultra es todavía más una rareza, y marca otra época para el grupo.

Como en el caso de Pink Floyd, ya no es tan fácil criticar a DM por sacar solo 2 discos en los años 90, dada la incertidumbre de fin de siglo y la misma indefinición de la Generación X. Simplemente Nirvana se perdió antes de llegar a la mitad de la década. En ese sentido, DM alcanzó todavía a corregir el rumbo y reinventarse, de manera costosa (tras la salida de Alan Wilder): para muchos grupos, la pérdida de un miembro es catastrófica pues ya no quedan igual (caso de INXS).

LA REVOLUCIÓN NO SERÁ TELEVISADA: Es posible, que la Generación Y se esté autosaboteando en las redes sociales (las cuales ya deberían ser vistas con bastante reserva: otra indefinición, el chismógrafo de la Generación X, posiblemente otra ilusión de modernidad). E ingenuamente ven cambios, revueltas, ajustes de cuentas… para pasar a la siguiente nota de impacto. Y eso es simplemente perderse en el ajetreo mediático (así pasaba con la Generación X: saturada también de información, de bombardeos y masacres a la hora de la comida).

EL CULTO ES DE QUIEN LO TRABAJA: Obviamente mucha gente acostumbrada a la descarga fácil de hoy en día difícilmente compraría Ultra y Songs (ya no digamos Exciter y su incertidumbre por el nuevo siglo), a lo mucho se conformarían con el disco azul de The Singles 86-98, pero muchos factores se conjugaron para llegar a ese genial díptico de Depeche Mode, y ver como se relamían las heridas (cual león herido) en 1997 tras la enorme crisis del grupo.

EL CONOCIMIENTO EXTRAÑO: Y dicen que viene otra gran crisis, otra época de incertidumbre milenarista para el año 2030 (más delante me extenderé sobre este punto), basta señalar que Harold Bloom ubica esta crisis para el año 2033. En ese sentido, el grupo fue como visionario (los artistas como antenas de la sociedad), porque entre 1993 y 1996 (año en que Bloom publica su profético ensayo) DM se atrevió a mencionar estos temas espirituales, incluso a contracorriente con las bandas de la época (Marilyn Manson, etc.).

Porque la incertidumbre es tal, que prefiero aferrarme (de momento) a este par de discos de DM (Ultra y Songs), hoy en día ya no me regreso a los 70, a los 60.

FUENTE: Hipersónica.

Fotografías: Anton Corbijn.

 

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s