Ryan Gosling haciendo un Ryan Gosling…

Alma Madero, WordPress

AL BORDE DEL CIENTIFICISMO. El mismo Carl Sagan advertía: Viejas mentiras, repetidas miles de veces, comienzan a volverse realidad ante los ojos de la gente. 

¿Y por qué MTV sacó el Moonman a principios de los ochenta? ¿Acaso se burlaba la generación Baby-Boomer del engaño mediático?

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HISTÓRICAMENTE PORNOGRÁFICOS… Y no es por llevar la contraria, una rebeldía sin sentido. Incluso la “periodista” Susana Moscatel de Milenio omite importantes datos:

*El programa espacial ruso se originó a principios del siglo XX, incluso es más genuino (históricamente) que el programa espacial americano (con su vil pragmatismo, reclutando al ex ingeniero nazi de cohetes Wernher Von Braun).

Se creía que el antecesor inmediato de los cohetes espaciales estadounidenses y soviéticos fue el V-2 germano, desarrollado para los nazis por el ingeniero Wernher von Braun, durante la Segunda Guerra Mundial, en Peenemünde, en la costa del Báltico. Cuando los rusos se apoderaron de estas instalaciones en 1945, hallaron poco valor: la maquinaria había sido destruida previamente por los alemanes; el personal, evacuado, y von Braun y otros 150 científicos e ingenieros que trabajaban para el V-2 se habían rendido al ejército estadounidense. Este núcleo de científicos constituiría el grupo de creativos para el posterior programa estadounidense de cohetes.

En Occidente se creía que los rusos también se habían llevado tecnología de cohetes alemana tras la segunda guerra mundial, pero desde principios de siglo ya tenían científicos pioneros. En  la década de 1920 Kondratyuk siguió los trabajos teóricos de Tsiolkovsky. Eso le daría a Rusia más legitimidad histórica, ya que ellos desarrollaron su propia cohetería y propulsión.

LEGITIMIDAD RUSA EN SU PROGRAMA ESPACIAL: En la década de 1920, el discípulo de Tsiolkovsky, Fridrikh Tsander, estimuló el desarrollo y la investigación que fue lidereada por Valentin P. Glushko, experto en motores. Nikolai A. Rynini, enciclopedista del espacio y Yuri V. Kondratyuk, teórico de propulsión de cohetes y Sergei P. Korolev, un avanzado ingeniero quien fusionó el genio de sus antecesores para el programa espacial.

Otra mentira muy extendida, se refiere a que los americanos llegaron primero a la Luna, cuando estaba el antecedente del Lunik-9, una sonda (probe) que se posó sobre la superficie lunar el 3 de febrero de 1966. Ciertamente a los rusos se les ha de haber complicado mandar su aparato, incluso posiblemente consideraron no enviar una misión tripulada, por el riesgo que implicaba.

Luna 9, el alunizaje de la primera nave no tripulada cumple 50 años

Ciertamente la información conseguida por la sonda Lunik-9 era muy pobre (y desalentadora, incluso para considerar enviar a un cosmonauta a la Luna), pero la sonda Venera 7 (en ruso, Венера-7) del programa espacial soviético del mismo nombre se convirtió en la primera nave espacial en enviar datos desde la superficie de otro planeta.

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LA NASA: 60 AÑOS DE FRACASOS… Habiendo sido derrotados en la década de 1950 (es decir, la primera época de la carrera espacial), los americanos seguían tardándose en desarrollar sus propios proyectos espaciales (y también tienen sus fracasos en cohetería, hasta en la actualidad). En ese entonces los rusos habían logrado lo que parecía un milagro de la tecnología. Los expertos estadounidenses en cohetes habían tratado en vano, lanzar su propio cohete. No dejaba de resultar preocupante que una nación a la que se consideraba fuerte principalmente en intenciones belicosas, hubiera sido capaz de disponer los recursos y la capacidad para conseguir lo que Estados Unidos, con toda su anunciada sapiencia tecnológica no había podido lograr. Con Sputnik y el primer astronauta Yuri Gagarin el triunfo soviético era incuestionable.

A pesar de contar con una historia repleta de logros, la agencia espacial vivió uno de sus días más negros en 1986, cuando el transbordador espacial Challenger explotó 73 segundos después del despegue, matando a sus 7 tripulantes. La tragedia se repitió en el año 2003, cuando 7 astronautas perdieron su vida después de que el transbordador espacial Columbia se desintegrara en su regreso a la atmósfera terrestre.

FUENTE: Milenio / EFE / National Geographic (con ilustraciones de Roy Andersen).

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