TV: Sabrina y el Templo de Satán

Capitalismo radical y satánico * En defensa de la codicia * Guerra contra las masas * La revolución silenciosa * Crisis planificadas * Los demonios de Indiana * Cómo quebrar sociedades e individuos…

Normalmente, cuando hablamos de contrarios, especialmente dentro del esoterismo tradicional, hacemos referencia a los contrapesos de la balanza: al principio hermético que afirma que “como es arriba, es abajo”; o a la creencia que afirma que donde está el bien, ha de estar el mal para que exista el equilibrio universal.

Pero cuando hablamos de esos mundos antagónicos, estamos aludiendo (también) al desequilibrio más puro, porque ninguno de ellos representa a la luz, al bien. Son oscuridad; al menos sus actos así lo reflejan. Pero no es a esta oscuridad, ni siquiera al satanismo o pensamiento luciferino (porque se trata de eso y no de jovencitos que destripan pollos o profanan tumbas para pasar el rato); el pensamiento luciferino es (en cierto modo) profundo, y no solo controla, sino que hasta guía las tendencias financieras más agresivas de nuestra época.

SZANDOR LA VEY Y LA IGLESIA DE SATÁN: Durante la madrugada del 30 de abril al 1 de mayo de 1966, precisamente cuando los pueblos germánicos celebraban la noche de Walpurgis, el único momento del año en el que se rasgaba el velo que separa al mundo de los espíritus y de otras entidades no humanas y nuestra realidad (digamos, tridimensional). En el centro y norte de Europa se conoce como la “noche de las brujas”, por eso los evangelizadores de esa zona eligieron el 1 de mayo como el Día de Todos los Santos.

HISTORIAS DEL UNDERGROUND AMERICANO: Esa madrugada del 30 de abril al 1 de mayo, Anton Szandor La Vey y un pequeño grupo de sus seguidores fundaron mediante un ritual celebrado en un pequeño local de San Francisco, la Iglesia de Satán.

Su líder, Szandor La Vey era un personaje peculiar: domador de fieras en un circo, artista ambulante, músico e incluso fotógrafo del Departamento de Homicidios de San Francisco, fueron algunos de los empleos que desempeñó para ganarse la vida. Al mismo tiempo, se preocupó de estudiar ciertas corrientes mágicas y las obras de ocultistas como el británico Aleister Crowley (1875-1947), el más popular y polémico mago negro de la era moderna.

No es de extrañar que la Iglesia de Satán exigiera a sus seguidores que se amen a sí mismos, por encima de todo, y que desarrollen su ego e importancia personal. En La Biblia Satánica, obra cumbre de La Vey y libro de cabecera de cualquier seguidor del “sendero de la mano izquierda” leemos que el objetivo de todo satanista consiste en manipular a las masas. Recomienda La Vey a cualquiera de los suyos que “permanezca orgullosamente en sus lugares secretos de la Tierra y manipule a las masas atontadas a través de su propio poder satánico, hasta el día en que pueda manifestarse en todo su esplendor”.

LA INVASIÓN DIVINA: La Vey defendía que todos los seres humanos hemos inventado todas las religiones porque tenemos ego e instintos; y como nos negamos a aceptarlos, hemos tenido que exteriorizarlos en una gran invención espiritual que llamamos Dios (o dioses). La realidad es que Dios puede hacer todo lo que a los humanos les está vedado: matar a personas, mostrar un carácter vengativo, controlar la voluntad de los hombres, imponer reglas, erigirse en líder absoluto, etc. La conclusión era que proyectamos en la figura de Dios todo aquello que quisiéramos hacer. En definitiva, adoramos la naturaleza carnal de todo ser humano, ni más ni menos.

La Vey explicaba la figura del Diablo en un sentido parecido. Éste también es la personificación más clara de la naturaleza animal de los humanos. Es habitual que lo encontremos representado con claros atributos animales: cola, cuernos, pezuñas. Antes de que el cristianismo manipulara su figura, el Maligno simbolizaba nuestro lado carnal y era conocido por los nombres de Pan o Dionisio. En la Grecia clásica, Pan representaba la abundancia, la fertilidad y la fecundidad, es decir, todo aquello contra lo que carga sus tintas el cristianismo.

Por eso, pensadores como Nietzsche (o los seguidores de Ayn Rand y Szandor La Vey) consideran que el cristianismo es la religión del conformismo, del sufrimiento en la vida terrenal; siempre con la excusa de un paraíso esperándonos después de la muerte. Esa es la gran mentira, creen los satanistas; por lo tanto, el deber de todo humano es crear su propio paraíso en la Tierra, porque no existe más realidad que la material.

En ese sentido, La Vey odiaba a los comunistas y socialistas, porque según él, estas ideologías parten del cristianismo que pretende igualar a los seres humanos. Para el líder de la Iglesia de Satán, los hombres no son iguales: existen personas que por sus capacidades, inteligencia y tesón, se merecen llegar a lo más alto de la jerarquía social para dirigir al resto de la sociedad, mientras otros solo pueden pertenecer a la manada, a la masa. Un satanista, por lo tanto, siempre aspira a liderar a la manada.

LOS INTELECTUALES DEL PODER: Sin embargo, décadas después, La Vey terminó confesando que no se había basado en ningún ocultista o creencia mágica para asentar las bases ideológicas de su iglesia, sino principalmente en Nietzsche y la pensadora y escritora Ayn Rand, fundadora de un movimiento que bautizó como Objetivismo y líder de una secta que defendía al más puro individualismo y el capitalismo más salvaje. Se dice que algunos de los economistas que “fabricaron” el neoliberalismo que ahora ahoga económicamente a millones de personas, eran miembros de su secta o rendidos admiradores de su obra.

Todo aquel que haya leído La Biblia Satánica no tendrá dudas de que la visión que preconiza la obra se parece demasiado a la ideología del capitalismo salvaje o neoliberalismo que actualmente impera en el mundo.

Quizá por eso —advierte Miguel Pedrero—, el sistema económico imperante en nuestro planeta es el anhelo de cualquier satanista. sus bases ideológicas, objetivos y funcionamiento están (de alguna manera) ligados a la visión de la realidad que defienden los seguidores de las tesis de La Vey y Michael A. Aquino, fundadores de la Iglesia de Satán y el Templo de Seth, respectivamente, las dos organizaciones satánicas más poderosas e influyentes del planeta.

La Vey llegó a afirmar que solo empleó el disfraz del satanismo para ofrecer al gran público la filosofía de Ayn Rand, deudora de un darwinismo social —la supervivencia del más fuerte en un mundo de brutal competencia—, sin demasiados miramientos morales.

La terapia de shock económica se parece demasiado a las tácticas que emplea la CIA en sus cárceles secretas. En primer caso se trata de quebrar la resistencia de una sociedad a los cambios estructurales neoliberales. En el segundo, el objetivo es romper la personalidad de un individuo.

DEMONIOS DE INDIANA (13 de mayo de 214): El pasado mes de enero los medios de comunicación en todo el mundo se vieron sorprendidos por una serie de sucesos paranormales ocurridos en una casa de Indiana, Estados Unidos, donde oficiales de policía declararon haber sido testigos de lo imposible. Una familia estaba siendo víctima del ataque de demonios y que llegaron a poseer a un niño de nueve años. A parte de las autoridades locales, el servicio médico y servicios sociales observaron con sus propios ojos como el pequeño de nueve años de edad, caminaba hacia atrás encima de una pared y del techo. Toda esta fenomenología quedó reflejada en diversos documentos oficiales, convirtiéndose así en un caso demoniaco bien documentado.

Todos los presentes comenzaron a rezar hasta que la niña volvió a la cama, pero sorprendentemente la pequeña no podía recordar nada sobre el incidente. Los amigos que visitaron a la familia Ammons nunca más volvieron. Pero este incidente solo fue el principio de la pesadilla para los Ammons, que muy a lo contrario de lo que pensaron los fenómenos se intensificaron. Y como ocurren en muchos de estos casos, la familia no podía permitirse el lujo de trasladarse debido a sus problemas financieros, así que tuvo que soportar una autentica pesadilla.

Sin otra solución aparente, la familia contactó con videntes y expertos en la materia, quienes le advirtieron sobre la presencia de unos 200 demonios en la casa. Otros expertos le aconsejaron que lavara las manos de los niños con aceite consagrado, que hiciera un altar en el sótano y quemara salvia y azufre en toda la casa, todo un ritual para protegerse de la presencia maligna. A pesar de sus esfuerzos, los demonios continuaron en la casa y cada vez más los niños mostraban signos crecientes de posesión.

Con el paso de los días a los pequeños se les hinchaban los ojos o en ocasiones sonreían como su el mal estuviera en su interior. Ya era asiduo que los más pequeños de la casa se sentara en frente del armario para hablar con algo que nadie podía ver, y en una de las ocasiones, fue incluso golpeado por fuerzas invisibles. Debido a las diversas contusiones de los hijos de Latoya, tuvo que llevarlos a su médico, el Dr. Geoffrey Onyeukwu, quien no dudo en visitar el hogar familiar. Durante la visita, el informe médico detalló que el hijo menor fue “levantado e impulsado contra la pared sin que nadie lo tocara”.

Las autoridades deciden investigar: Debido a la extrañeza del caso, médicos expertos decidieron ir a la casa de los Ammons para comprobar su estado acompañados por tres policías, entonces comenzó otro infierno. Durante la visita, una de sus grabadoras funcionó mal y la grabadora de audio capturó una voz que parecía susurrar “bueno”, según el informe policial. También hicieron fotografías de toda la casa y cuando estas fueron comprobadas en el estudio fotográfico, parecían mostrar rostros nublados en las imágenes.

El jefe de la policía agregó que, después de salir de la casa, la radio de su coche dejó de funcionar. Pero aún fue más escalofriante el relato de otros de los policías, quien explicó que el asiento del conductor en el coche patrulla comenzó a moverse hacia atrás y hacia adelante por sí solo, pudiendo haber ocasionado un accidente.

Nadie sabía qué hacer, ni expertos ni las autoridades ni sanitarios. Entonces durante una segunda visita a la casa en mayo de 2012 fueron acompañados por un exorcista, el reverendo Michael Maginot (en imagen). Este tampoco pudo protegerse del mal, ya que mientras se encontraba en el sótano tocó un misterioso líquido que más tarde le provocó dolores en los dedos y sintió como si estuviera teniendo un ataque de pánico. Además sentía como si alguien que no se podía ver estuviera en el sótano, respirándole en el cuello. Pero los problemas le surgieron días después al exorcista, quien comenzó a experimentar una seria de problemas médicos, desde quemaduras a numerosos huesos rotos misteriosamente.

Después de la visita, el exorcista realizó un exorcismo de liberación a toda la familia Ammons que consistía en oraciones para expulsar a los demonios. Pero no parecía funcionar, así que el exorcista obtuvo la autorización por el obispo Dale Melczeck de la Diócesis de Gary, para llevar a cabo tres exorcismos mucho más poderosos en su iglesia de Merrillville en junio de 2012, con los oficiales de policía presentes. Después del exorcismo, los Ammons se les otorgó una ayuda para trasladarse de casa en Indianápolis, además de recuperar la custodia de sus hijos.

El Capitán de la Policía de Gary, Charles Austin de 62 años, estuvo presento en la investigación y durante la grabación del material. El entró siendo escéptico y se fue convencido de que acababa de ser testigo de la apertura de un “portal al infierno”.

“Cada uno de nosotros que estaba allí ese día en el sótano sabemos lo que vimos, fue a través de lo que hemos pasado… después de que todos pensamos lo mismo, que todos lo llamamos igual. Es un portal al infierno”, explicó Charles Austin.

La “casa del infierno”, como se conoce ahora, tiene nuevos inquilinos, pero el propietario no ha reportado extraños fenómenos ni nada parecido. Latoya mantiene que la pesadilla que tuvo que vivir fue toda una realidad.

Alberto Triana: No sé por qué, pero presiento que podrían usar (de alguna manera) algo relacionado con el Pentáculo de Salomón (es decir, si este grupo esotérico, la Iglesia de Satán, decidiera tomar represalias contra la producción de Netflix). 

Este pentágono regular estrellado se denomina “pentáculo” en el argot hermético, y encierra en su interior la armonía del universo, el numero phi, entre otros. Es la cruz de los duendes, pentalfa de los alquimistas, pentáculo de los magos, pie de bruja, estrella del diablo y representa el Baphomet templario (y que emplean en la Iglesia de Satán y el Templo de Seth).

Para los griegos es Hygeia, o UGIEIA, símbolo de salud, solidez, integridad, y bendición divina. La ilustración 2 explica gráficamente los distintos aspectos de la Hygeia; de modo que, el vértice superior es la U del Hudor o Agua; los vértices de la horizontal, la I, a la izquierda, la Idea, el Hieron o Cosa Divina, y la G, a la derecha, de Gaia, Tierra; y los vértices que hacen de pie, A, a la izquierda, de Aer, Aire, y EI, Heile, el calor del Sol.

Pero se dice también que el Pentáculo de Salomón es un símbolo cristiano que representa las cinco heridas o llagas de Cristo durante la Pasión.

Ver también:

Parapsicología: Los peligros de jugar a la ouija. 

Tengan cuidado, por ahí se los van a torcer:

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