TV: Expediente underground (1993)

A veces no es bueno jugar con la nostalgia…

Alberto Triana

Confieso que tengo lustros sin ver la primera temporada de Expediente X, básicamente porque me acostumbré al ritmo trepidante de la tercera en delante y cada vez la primera (y segunda) temporada iban quedando más y más atrás. Y uno de mis mayores temores es que la primera temporada luzca ya muy desfasada; ni siquiera cuando salió la segunda película allá por el 2008 he revisado las primeras 2 temporadas (aparte de que en mi ciudad ya no  era posible conseguir la serie en vídeo, sobre todo tras los cambios de formato).

X-Files podría verse obsoleta frente al streaming, pero a cambio ofrece muchas horas de entretenimiento, sobre todo ahora que se conforman con temporaditas.

Es posible también, que haya audiencia que no conozca la serie y se asome con curiosidad… y entienda (y le agrade) esta propuesta, por la simplicidad de los episodios.

A VECES NO ES BUENO JUGAR CON LA NOSTALGIA. Pero no nos engañemos: en términos televisivos esos 25 años de X-Files son demasiado, por lo que mis peores temores podrían confirmarse, en el sentido de que la primera temporada luzca ya muy desfasada (no quisiera decir obsoleta). Por ejemplo, el episodio de la abducción del informante Max tuvo una mejor continuación en la cuarta temporada (con Tempus Fugit). Otros episodios del “monstruo de la semana” han tenido mejor desarrollo en las siguientes temporadas.

Tal como enseñaba Cinema Paradiso: a veces no es bueno jugar con la nostalgia. 

Es posible también (lo admito), que la primera temporada haya perdido brillo y sea un must solo para los fanáticos más incondicionales (no para el espectador televisivo casual, que busque lo más representativo de las series para su colección). Y es que en la primera temporada ni siquiera se asoma el tema de la conspiración: solo anda un funcionario por ahí, al pendiente de los reportes de Mulder y Scully.

¿Vale la pena revisar este clásico televisivo?

Reconozco que las primeras 2 temporadas no son de mis favoritas (a pesar de que es innegable su aportación televisiva: simplemente son casi 50 episodios, una cantidad demencial para los estándares actuales). Curiosamente es más como de Canadá, incluso la serie no se siente tan americana, no iba al tono con la televisión de su época.

PRIMERA TEMPORADA COMO “PRECUELA”: Para quienes tengan rato sin ver la serie, propongo este curioso revisionismo televisivo: el empezar a ver X-Files desde la temporada 2 (Little Green Men), luego la tercera temporada, y así sucesivamente hasta la quinta (por decir), para después intentar ver la primera temporada como “precuela”.

Sí, a veces no es bueno jugar con la nostalgia, pero visto el esperpéntico regreso de Mulder y Scully uno podría divertirse un rato con el inicio de la (antigua) serie de culto.

Recuerden que X-Files ofrece muchísimo, las cajitas de los DVD’s son como un cereal muy nutritivo; sobre todo ahora que se conforman con temporaditas.

CONDUIT: MENSAJE CIFRADO DEL MÁS ALLÁ. Mucho me temo que le pase lo mismo a Contact (1997), la adaptación noventera de la novela de Carl Sagan; es decir, que precisamente por noventera ya no seduzca a las nuevas generaciones con su intrigante propuesta de ciencia ficción dura.

Como adaptación, Contact está muy bien, pues logra contar en 2 horas muchos detalles complicados de la novela; y aun cuando el discurso de la globalización venía muy fuerte en los años 90, la cinta de Zemeckis se concentra en las reacciones de la sociedad americana ante una posible comunicación extraterrestre. Otro de los aciertos de la cinta, es que tenía esa facilidad de Sagan de llegarle al gran público con sus teorías y hallazgos de la ciencia. Sabe crear su tensión mientras va ofreciendo pistas poco a poco.

Pero también podría funcionar, ahora con el repliegue americano (quizá aislacionista); es decir, la cinta podría hacer reflexionar sobre los límites de la ciencia… y la democracia occidental. Si Contact volviera a tener vigencia (para la siguiente década, digamos) eso la convertiría en una cinta de culto, frente a ciertos temores milenaristas en Estados Unidos.

Ver también:

EL CASO DEL CONTACTADO BOB RENAUD: Originalmente sólo se le conocía como “Bob”, un aficionado de radio, pero posteriormente fue identificado como Bob Renaud. Todos los artículos en UFO International fueron recogidos por el ufólogo Wendelle Stevens y publicados en forma de libro en la propia editorial de Stevens: UFO contact from planet Korendor, Another Advanced Society y UFO contact from planet Korendor, Another Advanced Society Vol 2.

Renaud afirmó que los extraterrestres tienen una base secreta de OVNIs subterránea dentro de uno de las colinas Berkshires. También afirmaron que había bases en varios de los planetas aquí en nuestro sistema solar y que también tenían cooperación con ellos.

En un principio no podían permanecer en la tierra sin ayuda respiratoria porque estaban acostumbrados a más oxígeno en su hogar, lo cual coincide con las teorías del investigador español Antonio Ribera.

FRONTERAS DE LA CIENCIA: La idea de un universo participativo provoca todo tipo de especulaciones. Quizá, a medida que los humanos observan cada vez más el universo, tanto a escala cósmica como a nivel cuántico, la relación entre la conciencia y el universo se vuelve cada vez más interdependiente. Tal vez, como pensaba el jesuita y filósofo Pierre Teilhard de Chardin, nosotros, igual que otras razas extraterrestres, estamos evolucionando hacia una conciencia cósmica.

FUENTE: Periodismo y Misterio.

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