Los OVNIs de la Universidad de Colorado

Alberto Triana

   Los OVNIs han sido fotografiados con diversos grados de nitidez; se les ha observado siguiendo a aviones, en algunos casos los han interceptado o destruido, y en algunas ocasiones han aparecido en número considerable sobre capitales como Washington o Roma. Las comunicaciones del gobierno de los Estados Unidos, de la Fuerza Aérea o de la Marina han atribuido la mayor parte de las visiones OVNI a la Luna, a cometas, halos lunares, espejismos, bolas de fuego, estelas de condensación, estrellas, meteoros, planetas (Venus especialmente), aviones de prueba, luces antiaéreas, fuegos artificiales, autokinesis (cuando un objeto observado a lo lejos parece moverse), “postespejismos” (cuando un objeto observado se desvanece tan lentamente que se le sigue viendo en otro lugar), fuegos fatuos, fraudes o, sencillamente, ilusiones ópticas masivas.

UNA POLÉMICA QUE REGRESA CADA DÉCADA: Sin embargo, los informes acerca de OVNIs siguen apareciendo y las diversas e importantes sociedades y organismos dedicados a estudiarlos, así como una verdadera proliferación de libros, páginas de internet y programas televisivos sobre la materia, hacen que el tema se mantenga vivo. En todo caso, parece seguro que no son armas secretas pertenecientes a las potencias terrestres.

HISTORIAS DEL UNDERGROUND AMERICANO: La Fuerza Aérea, que es tal vez el servicio gubernamental más estrechamente ligado al fenómeno OVNI, firmó un contrato con la Universidad de Colorado para elaborar un estudio final sobre los mismos, que fue puntualmente entregado en 1968. Este proyecto, bajo la dirección del Dr. Edward A. Condon, director científico del informe (titulado Estudio Científico de los Objetos Voladores No Identificados), llegó a la conclusión, después de un estudio detallado acerca de una amplia gama de casos, que la mayor parte de los informes OVNI presentados eran explicables de una manera u otra y solo un pequeño porcentaje no tenía explicación.

Se concluyó también que la cantidad de tiempo y dinero empleado en investigar a los OVNI no justificaba la información científica obtenida, dando a entender que cualquier otro esfuerzo sería inútil. Mientas tanto, los reportes de OVNIs continuaron y se siguió informando de su presencia en diferentes lugares del mundo, y también en el espacio, en vuelos individuales o masivos (aerolíneas comerciales).

LA CONTROVERSIA ES EL ALMA DE LA INVESTIGACIÓN: Uno de los partidarios más elocuentes de las abducciones OVNI, John Spencer, autor de Limbo of the Lost (El limbo de los perdidos), estaba familiarizado con la desaparición de aviones y barcos en zonas sospechosas, puesto que fue incluso piloto de la Fuerza Aérea durante 10 años. Era además, un estudioso del fenómeno ufológico y miembro de NICAP (Comité Nacional de Investigaciones sobre los Fenómenos Aéreos), un organismo investigador muy serio, que incluía entre sus miembros a altos funcionarios de gobierno, la Marina y los organismos encargados en el desarrollo de cohetes espaciales en Estados Unidos.

Durante los lanzamientos de los cohetes, sobre todo lo Géminis 4 y 7, se observaron algunos OVNIs. Los astronautas McDivitt y Borman, observaron una figura que describieron como “un duende” que avanzaba en paralelo a su nave y llegaron a considerar una acción evasiva. Luego se informó de otro avistamiento con el Géminis 7.

HISTORIAS NEGRAS DEL MUNDO: Se sabe que el vuelo del Apolo XII hacia la Luna se vio escoltado por 2 OVNIs, uno al frente y otro detrás, cuando se hallaba a 210,000 kilómetros de la Tierra, en el espacio exterior. Su presencia llevó al astronauta Gordon a comentar que “eran muy brillantes y parecían hacernos señales luminosas”. 

CONSERVADURISMO CIENTÍFICO: En el Informe Condon, el Dr. Franklin Roach se refirió a las supuestas visiones OVNI por parte de los astronautas, señalando que “las condiciones en que esos astronautas hicieron esas observaciones son similares a aquellas que se encontrarían una o dos personas que viajaran en el asiento delantero de un automóvil pequeño, sin ventanillas traseras o laterales y con un parabrisas muy sucio y parcialmente cubierto”. Llevada a su conclusión lógica, esta observación del Dr. Roach daría a entender que nada que los astronautas pudiesen haber advertido por medio de la observación visual en el espacio sería digno de crédito.

MAZAROTH, EL TORBELLINO DE DIOS: La ardiente visión presenciada por Ezequiel (“el torbellino del Norte… un fuego que se envolvía a sí mismo… del centro surgieron 4 criaturas vivientes…”) ha sido citada con frecuencia como un OVNI aterrizó y posteriormente se llevó al profeta Ezequiel como pasajero. Esta visión celestial que tal vez era una nave espacial, se produjo en el siglo VII a.C. y es el tema de gran parte del libro bíblico de Ezequiel. Hace tiempo fue objeto de una investigación, en el desusado libro alemán Da Tat Sich Der Himmel Auf (Las naves espaciales de Ezequiel). Fue escrito por Josef Blumrich, un diseñador e ingeniero de cohetes que trabajó con la NASA en Hunstville, Alabama.

El doctor Willy Ley (1906-1969), uno de los más grandes expertos en materia de cohetes, huyó de Alemania en 1933. Por él se sabe de la existencia en Berlín, poco antes del nazismo, de una pequeña comunidad espiritual, un  grupo de tipo New Age, que se basaba literalmente en una novela del escritor inglés Bulwer Lytton, autor de La raza que nos suplantará, que es la historia de unos hombres cuyo psiquismo está mucho más elaborado, llegando a adquirir poderes de tipo sobrenatural. Mientras tanto, siguen ocultos, habitando en las cavernas, en el centro de la Tierra, pero pronto saldrán para reinar sobre la faz del planeta.

LA INGENIERÍA OVNI: Un artículo de Willy Ley y dos pequeños panfletos titulados “Reichsarbeitsgemeinschaft‚ Das kommende Deutschland”, describen un sistema de movimiento perpetuo basado en el Vril, son la única base real de las especulaciones sobre la sociedad Vril que se produjeron posteriormente sobre la “Sociedad por la Verdad” que Willy Ley afirma que realizaba investigaciones sobre la existencia del Vril, y que posiblemente esté relacionado con las teorías especulativas de la Wunderwaffe (armas maravillosas) que los nazis intentaron desarrollar sin éxito.

PROYECTO CELACANTO: LA CONSPIRACIÓN DEL SIGLO XX. El Dr. Mason Valentine sugería que podrían existir diversos grupos de visitantes espaciales, a veces hostiles, y que algunos de dichos seres provenientes del espacio, las profundidades oceánicas o incluso alguna otra dimensión, podrían estar relacionados con nosotros; serían nuestros “parientes” de miles de años de antigüedad y lo bastante civilizados como para tener un motivo altruista que los llevase a protegernos a nosotros y a nuestro planeta, o pragmáticamente preocupados acerca de su medio ambiente.

FUENTE: Código Oculto / Periodismo y Misterio.

Referencias:

*Brad Steiger: Atlantis Rising. Nueva York, 1958.

*Carl Sagan: Vida inteligente en el universo (1966).

*John Wallace Spencer: Limbo of the Lost. Westfield, Massachussetts, 1969.

*Ivan Sanderson: Invisible Residents. Life Under the Waters of this Earth. Nueva York, 1970.

 

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