La pandemia del coronavirus

OMS SE NIEGA A DECLARAR ESTADO DE EMERGENCIA: A medida en que aumentan vertiginosamente los casos de coronavirus en Italia, Irán, Corea del Sur, Estados Unidos y otras regiones, muchos científicos sostienen que el mundo está afectado por una pandemia, un brote global grave. Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha negado a utilizar el término “pandemia”, que podría asustar más al mundo y provocar desesperación en algunos países.

“Si no estamos convencidos de que es incontrolable, ¿por qué habríamos de llamarla pandemia?” dijo hace unos días el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. La agencia de salud de la ONU ha dicho que una pandemia es una situación en la que un nuevo virus causa “brotes sostenidos en comunidades” en al menos 2 regiones del mundo.

La agenda de salud de la ONU ha dicho que una pandemia es una situación en la que un nuevo virus causa “brotes sostenidos en comunidades” en al menos 2 regiones del mundo.

Muchos expertos dicen que se ha superado largamente ese umbral: el virus identificado inicialmente en China se propaga ahora libremente por 4 regiones a nivel mundial, ha llegado a todos los continentes menos la Antártida y su propagación parece inevitable. La enfermedad ha logrado propagarse rápidamente incluso en países con sistemas de salud pública relativamente sólidos.

Esta primera semana de marzo se alcanzó un nuevo hito con más de 100,000 infectados en el mundo, mucho más que los de SARS, MERS o ébola en años recientes.

CONSERVADURISMO CIENTÍFICO: “Me parece bastante evidente que estamos en una pandemia y no sé por qué la OMS se resiste a llamarlo así”, dijo Michael Osterholm, director del Centro de Investigaciones sobre Enfermedades Infecciosas en la Universidad de Minnesota.

Los expertos reconocen que la declaración de pandemia conlleva riesgos políticos.

ESTADOS UNIDOS: SIN CERTEZA POR LA POCA CONFIANZA. Con el aumento de casos de coronavirus y el desplome de los mercados internacionales, Trump sintió presión de respuesta y pidió al vicepresidente Mike Pence que manejara la crisis. Hay poca confianza en la capacidad de esta administración para contener el brote en la economía más grande del mundo, antes de que las cosas se agraven drásticamente porque a medida que aumenta el número de casos en Estados Unidos, los expertos advierten que el país es inusualmente vulnerable a la propagación de la enfermedad.

Los funcionarios de salud pública y académicos están preocupados de que la combinación de un gran número de personas sin seguro, la falta de pago garantizado por enfermedad y una clase política que le resta importancia a la amenaza del coronavirus podría significar que se propague más rápidamente por otros países.

Si bien los fabricantes de medicamentos estadounidenses están mejor preparados para encontrar tratamientos y vacunas, algunos creen que el país aún podría estar entre los más afectados por una pandemia mundial.

“Estados Unidos tiene ciertas fortalezas cuando se trata de innovación y experiencia en torno a enfermedades, pero también tiene vulnerabilidades críticas, especialmente nuestro sistema de salud”, dijo Lawrence Gostin, profesor de Derecho de Salud Públia de la Universidad de Georgetown.

POSIBLE FIN DE LA GLOBALIZACIÓN: China sigue concentrando cerca del 80% de los casos, con 80,813 contagios, aunque en el resto del mundo los infectados totales siguen aumentando a un ritmo mayor y ya son 21,110 (hasta la primera semana de marzo). Por otro lado, el número de países afectados se aproxima ya al centenar, después de registrarse uno o más casos por primera vez en 5 nuevos territorios: Colombia, Vaticano, Perú, Serbia y Togo, que elevan el total de naciones afectadas a 93.

Tras China, Corea del Sur se mantiene como la nación más afectada, con 6767 casos (483 nuevos en las últimas 24 horas) seguida de Italia, con 5,061 casos (1,145 nuevos). Les siguen Irán con 4,747 casos (1,234 nuevos) y a continuación Francia y Alemania, que con más de 600 casos cada una han superado los más de 400 de Japón.

Los efectos de la infección también se reflejan en la economía, pues China tiene un crecimiento que representa el 16% del PIB mundial. Las cuarentenas aplicadas al transporte terrestre y aéreo se redujeron drásticamente. En 2019, los chinos hicieron 150 millones de viajes aéreos internacionales y gastaron alrededor de 130 mil millones de dólares en turismo. Con la epidemia, el volumen de turistas se redujo más del 70%, advirtió el antropólogo chileno Claudio Lomnitz para el periódico mexicano La Jornada, en su edición del 19 de febrero del 2020. Macao cerró sus casinos por 15 días, el equivalente a cerrar Las Vegas, continuó el analista.

Diversas naciones vecinas suspendieron el comercio con China, cerraron fábricas tanto en el interior del país como de otros al no recibir componentes; se devaluaron diversas monedas: de países integrados a la economía asiática; se pronostica la caída de los mercados bursátiles hasta el 10% de su valor; cadenas comerciales trasnacionales han cerrado sus puertas y el precio del petróleo ha caído.

La cuarentena china desacelerará su economía, y con ello, los precios de los recursos como el petróleo caerán. Eso afectará a México, que depende del hidrocarburo. Como se ve, la epidemia del coronavirus podría convertirse en pandemia en el ámbito del comercio.

CORONAVIRUS ACELERA EL DESACOPLAMIENTO GLOBAL: A pesar de la baja relación comercial y de negocios de México con china, la economía mexicana enfrentaría un doble choque: uno del exterior y otro del interior. El choque exterior provendría mayormente de la alta dependencia de la economía mexicana con respecto al ciclo económico estadounidense, donde la contracción económica acumulada de 1.5% en Estados Unidos desde el pico alcanzado en el cuarto trimestre de 2019 hasta el piso en el trimestre de 2020, se transmitiría completamente a la economía mexicana, según el analista Alfredo Coutiño.

El alcance total de los costos económicos no está claro por el momento. Pero el miedo al contagio disminuirá la actividad comercial y el consumo de las economías. Cuanto más demoren los hogares y las empresas en reanudar la actividad normal, mayor será el impacto económico, dijo esta primera semana de marzo la firma Moody’s Analitics.

FUENTE: La Jornada / Milenio / EFE / AP / Universidad de Minnesota.

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