CINE: La Cosa, el enigma de otro mundo (1982)

Carteles de cine : La cosa (The Thing) ( 1982 ) - El Loco Cinéfilo . Cine  en la puerta de Tannhäuser en 2020 | Carteles de cine, Peliculas de terror,  Póster de cine

UNA RETROSPECTIVA: El fenómeno del remake cinematográfico no es nada nuevo. Desde los inicios del cine, al principio del siglo veinte las nuevas tecnologías han inspirado la idea de volver a contar una historia haciendo uso de nuevas herramientas, y desde luego, imprimiendo la visión supuestamente mejorada de un nuevo equipo de producción. Incluso Cecil B. DeMille rehizo su propia Los Diez Mandamientos en 1956, tal vez descontento con los resultados que tuvo cuando la filmò por vez primera en 1923.

La desventaja de esta costumbre es que rara vez el remake queda mejor que la obra original. Y si ponemos dicho fenómeno en el contexto del cine norteamericano de principios del siglo veintiuno los resultados no sólo son malos sino hasta trágicos. Concretándonos al género fantástico tenemos películas como The Haunting y Planet of the Apes (la de Tim Burton) cuyos respectivos remakes no sólo vician la memoria de los venerados originales, sino que los reemplazan en la mente del público joven, con lo que ahora las palabras The Haunting no evocan una obra maestra del cine de terror, sino un chiste de elevadísimo precio, testimonio eterno de que las nuevas herramientas tecnológicas no son reemplazo de historias interesantes.

Es por eso que el remake de The Thing debe tener un lugar especial dentro del género de terror. La película original, dirigida por Christian Nyby y estrenada en 1951 tomó como base el cuento corto Who Goes There? de John W. Campbell Jr. y lo convirtió en una especie de Frankenstein… la ambigua amenaza del cuento fue reemplazada por un convencional monstruo (interpretado por James Arness) de supuesto origen vegetal. Aunque la película es muy competente (sobre todo considerando el lamentable estado del cine fantástico de aquella época) y logra producir cierto suspenso, se puede decir que no ha envejecido con mucha gracia. Vista en estos días la historia es algo torpe y para la segunda mitad ya degeneró en el clásico formato del monstruo persiguiendo al adusto héroe y a la damisela, cuya única función parece ser la de gritar paralizada, con una mano en la boca y la otra apuntando a la amenaza que se acerca.

La Cosa (The Thing, 1982), de John Carpenter - Las crónicas de Deckard

Entonces, 31 años después el afamado director John Carpenter, apoyado por el reciente éxito económico de Escape From New York y The Fog, cintas hechas en forma independiente, alejadas de “los estudios” recibió un guion escrito por Bill Lancaster (hijo del mismísimo Pirata Hidalgo, Burt Lancaster) el cual proponía una nueva versión de The Thing, mucho más apegada al cuento original y haciendo uso de los fantásticos efectos especiales que los avances en materiales plásticos recién habían promovido. Carpenter, recordando el gusto que tenía por la versión original, aceptó el proyecto y se embarcó en lo que sería su primera película “de estudio”, respaldado técnica y financieramente por Universal Pictures.

Luego de un riguroso proceso de filmación en locación (en Alaska y Canadá) y en foros refrigerados, en el verano de 1982 se estrenó The Thing. Apenas dos semanas antes se había estrenado E.T., y evidentemente el público no estaba muy preparado para una visión pesimista e implacable de la visita de otro extraterrestre… uno no tan amistoso y con intenciones menos enternecedoras, pero más realistas: reproducción de su especie y conquista del planeta. Carpenter fue duramente criticado por no poner ni una mujer en la película, y el nivel de sangre y tripas llevó a un crítico a llamar al director “un pornógrafo de la violencia”.

Esta pornográficamente violenta historia es una variación del concepto “casa de terror”: un equipo noruego de investigación científica trabajando en la Antártida descubre un platillo volador enterrado bajo la eterna nieve, y a uno de sus originales ocupantes. El ser escapa y es perseguido por los noruegos hasta llegar a otro campamento científico, éste ocupado por un equipo norteamericano. Antes de poder advertir el peligro, los noruegos mueren, dejando a los norteamericanos perplejos ante el aparente frenesí con el que los noruegos trataban de matar a un perro. El perro, desde luego, es la entidad extraterrestre, que tiene la capacidad de absorber e imitar cualquier forma de vida, logrando así disfrazarse en cualquier entorno y atacar a sus víctimas, no con la idiota malicia de un clásico monstruo, sino con el frío e implacable instinto de la reproducción y la supervivencia. Para cuando los americanos se dan cuenta de la situación varios de ellos están ya infectados… ¿pero quiénes? Si la creatura imita perfectamente a sus víctimas, y si ya se reprodujo, ¿cómo saber quién es humano y quién no?

Esa pregunta, esa disyuntiva de confianza y desconfianza entre amigos, esa inminente paranoia, es el nudo central de la película. Los actores, todos ellos fantásticos, aunque algunos con papeles más jugosos que otros, empiezan a resentir la tensión de la situación en un aislamiento casi total, pues están atrapados dentro del centro de investigación, en uno de los ambientes más hostiles para el hombre; y en otro plano están atrapados dentro de sus mentes, pues no saben siquiera si ellos mismos se reconocerían si la criatura los hubiera asimilado.

Pero esta no es una cinta de suspenso psicológica, aunque está fundamentada en esos principios… por el contrario, esta es una de las películas de horror más visceral (literalmente) que se han hecho. Con ayuda del genial Rob Bottin, Carpenter plasmó en la pantalla algunas de las escenas más perturbadoras y surreales del cine de terror. Los efectos (todos ellos realizados en el foro o en locación… nada de computadoras en esa época) podrían describirse como “asquerosos”, pero en realidad poseen una malsana belleza, tanto por al destreza con la que están hechos como por la torcida imaginación que los diseñó.

CULTURALMENTE SIGNIFICATIVA: The Thing pertenece al salón de la fama del terror junto a cintas como “Dawn of the Dead”, “Videodrome” y “The Fly” (la de Cronenberg – otro remake notable), todas ellas haciendo magnífico uso de los convencionalismos del horror, pero con provocativas e interesantes ideas como respaldo de sus perturbadoras imágenes. Confirmadas clásicas, dignas de verse por el público en general e indispensables para los fans del género.

FUENTE: cinencanto / Frontera Geek.

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