Mothman: el enigma del Hombre-Búho

HISTORIAS DEL UNDERGROUND AMERICANO: La mañana del 25 de noviembre Tom Ury, un vendedor de zapatos, circulaba por la ruta 62 (también cerca de la zona TNT) cuando vio una figura grisácea que lo miraba a unos metros de su coche. El ser alzó sus alas y voló por encima de su descapotable… Tom Ury declaró que el extraño ser volaba a una altura de unos “tres postes telefónicos”. El testigo declaró que la visión le causó tanto terror que aquella mañana no acudió a trabajar.

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La tarde del 27 de noviembre Connie Carpenter salía de la iglesia y cogía el coche para dirigirse a su casa, cuando al pasar por el campo de golf cercano a Mason, vio una extraña figura grisácea que la miraba fijamente, sin moverse tan solo un centímetro. La criatura alzó sus alas, las batió un par de veces y se dirigió al coche de Connie.

Ella fue una de las pocas personas que consiguieron ver la cara de aquella criatura. Momentos más tarde, la cara de la testigo se había quemado y los ojos se le hincharon tanto que no pudo abrirlos en una semana.

El 11 de enero de 1967 Mabel McDaniel, madre de Linda Scarberry (que vio al Mothman por primera vez) viajaba también con su coche por las afueras de la ciudad, cuando divisó algo que “en un principió confundió con un avión, pero se dio cuenta de que volaba demasiado bajo, era grisáceo y tenía unas alas mayores de dos metros”.»

John A. Keel – Películas, biografías y listas en MUBI

Tras la rueda de prensa fueron muchísimos los periodistas como John A. Keel (en imagen), y las personas que se agolparon noche tras noche en la zona TNT durante una semana, sin ser testigos de gran cosa, exceptuando alguna que otra grabación casera de bajísima calidad. Se imprimieron decenas de informes en el periódico local y en prensa de todo el mundo. Estos informes reposan en los archivos del “Point Pleasant Messenger”, además de los archivos de otros diarios que también se hicieron eco del suceso.

El ser fue bautizado como Mothman (“Hombre Polilla”), por sus alas y el color grisáceo descrito por todos los testigos.

La periodista Mary Hyre comenzó a publicar artículos sobre este extraño personaje en el periódico The Messenger, e inició una investigación para sus publicaciones. En ellas, incluso, aseguraba haber sido acosada por las visitas de unos hombres vestidos de negro que le aconsejaban dejar de publicar artículos sobre el tema.

Esta periodista, además, aseguraba que casi cada noche se desvelaba, víctima de un sueño que se repetía cada madrugada… Veía como el puente de Silver Bridge, que se sitúa a la entrada de Point Pleasant, se derrumbaba, y ella caía y nadaba entre paquetes de regalos. Un sueño que no andaba muy lejos de la realidad…

Otro de los periodistas que siguió el caso de cerca fue John A. Keel, que había publicado su primera crónica en el New York Times con tan solo 16 años, y que había conseguido pasar una noche entera dentro de la pirámide de Gizeh. Contaba con 36 años cuando se sucedieron los hechos, y se hizo cada vez más conocido desde que comenzó a seguir el caso del Mothman y a publicar reportajes en su revista The fliying saucer review.

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