El memorándum OVNI del FBI:

El 29 de diciembre de 2009, con tan solo un año como primer mandatario, Barack Obama daría cumplimiento a su primera promesa de campaña al sancionar la Orden Ejecutiva 13526, dando paso a la reforma de la FOIA. Esta acción tendría consecuencias inesperadas, cuando en 2010 el FBI procediera a desclasificar ciertos archivos OVNIs, cuya apertura en línea se encarnó a través de The Vault (La Bóveda). Sin embargo, aunque a muchos le pareció una novedad, desde 1998 la famosa agencia gubernamental, contaba en su sitio web, con una sección dedicada a los OVNIs.

Pero no fue hasta la inserción en The Vault de un explosivo memorándum OVNI, conocido como el Memorándum 6751, que el asunto se convirtió en uno de los más comentados de Internet. Veamos.

EL EXTRAÑO CASO DE LOS VISITANTES DE ETHERIA: “Parte de los discos llevan tripulaciones. Su misión es pacífica. Estos visitantes son humanos, pero vienen de su propio mundo. NO vienen de un planeta como usamos la palabra, sino de un planeta etérico”. Memorándum 6751.

Memorándum 6751, el documento que hizo temblar Internet

Cuando en 2010 el FBI desclasificó el Memorándum 6751, ignoraba la repercusión que su contenido alcanzaría. Los medios acusaron recibo, promoviendo tan curioso documento bajo el título: Seres gigantes inter-dimensionales están visitando la Tierra, según el FBI, y no vienen de ningún planeta. Su contenido encriptado en tan sólo una página, pura dinamita, como revelan estas líneas:

“Algunas partes de la nave (avistada) llevaban pasajeros, y otras eran operadas a control remoto. La misión es pacífica. Los ‘visitantes’ planean quedarse en el planeta. Los ‘visitantes’ son como los seres humanos, pero mucho más grandes en tamaño (altura). No encarnan en terrícolas, sino que vienen de su ‘propio mundo’. No vienen de ‘otro planeta’ como nosotros referimos, sino de un ‘mundo etéreo’ que se inter-penetra con el nuestro más allá de nuestra percepción. Los cuerpos de los visitantes, e incluso las ‘naves’, se materializan al entrar en vibración con la materia densa de la Tierra. Los discos (naves) poseen energía radiante y rayos que pueden desintegrar fácilmente cualquier otra ‘nave’ y para reingresar al campo etérico simplemente desaparecen de nuestra visión sin dejar rastro alguno. La región de dónde vienen NO es un ‘plano astral’; corresponden al ‘Lokas’ o ‘Talas’ (los estudiantes esotéricos comprenderán estos términos). No utilizan sistema de radio, pero probablemente usan un sistema de radar, que les permite divisar el lugar de apertura (materialización)”.

El fantástico informe fechado un 8 de Julio de 1947, no lleva firma visible, aunque circulan rumores, sobre un alto militar como posible redactor. La historia descrita, es fruto de un avistamiento presenciado por un testigo, mencionándose el relato, además, viene acompañado de un recorte periodístico. Al parecer un OVNI fue observado en 1946. Nada menos.

Antes de ahondar en el caso, y posterior identificación con el Memorándum 6851, es necesario remarcar hablamos de un evento anterior a los sucesos de Roswell, y que entiendo, merece pronta revisión.

Según refiere el ufólogo sueco Håkan Blomqvist, en su artículo Round Robin y la historia de los contactados, George Adamski, brindó su versión de lo ocurrido ese 9 de octubre de 1946, en su libro Flying Saucer Have Landed, 1954, detallando lo siguiente:

“Nunca había pensado demasiado en la idea de los viajes interplanetarios, en naves artificiales. Este tema no se me había pasado por la cabeza hasta finales de 1946. Yo también creía, que las distancias entre planetas eran demasiado grandes para abarcarlas por medios mecánicos. Pero durante la lluvia meteórica del 9 de octubre de 1946, vi con mis propios ojos una gigantesca nave espacial flotando por encima de la cresta de la montaña al sur del Monte Palomar, hacia San Diego. Sin embargo, en ese momento no me di cuenta de lo que era”.

El objeto fue descrito con forma de cigarro negro, y como diría Adamski en su reporte, «semejante a un dirigible gigante». La enorme nave, se mantuvo inmóvil en el cielo de San Diego por un buen tiempo, para luego disiparse hacia el espacio, desplegando tras su huida, una intensa estela humeante. Hubo sin embargo otro testigo, que mucho tiene que ver con el verdadero desarrollo del Memorándum 6751. Se trata de Mark Probert, colaborador de Mead Layne, quién lo reclutara en 1945. Descrito como médium de prestigio, Probert era un asiduo recurrente de nutridas sesiones espiritistas, llevadas a cabo en San Diego, soliendo oficiar como canalizador estrella.

FUENTE: Código Oculto.

Ver también:

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s